Llega un momento en el transcurso de cualquier proyecto en que perdemos la visión de qué queremos lograr y nuestra capacidad de tomar decisiones se ve seriamente dañada. Es en esos momentos cuando recurro a estos 4 valiosos consejos de la mano de Kaihan Krippendorff en Fast Company:
1. Vuelve a los orígenes: Cuando parece que todo está perdido, párate. Echa la mirada hacia atrás y recuerda qué es lo que hizo que emprendieses dicho proyecto, cuál fue el motivo que hizo que dieras el primer paso y cuál fue la visión de lo que querías conseguir con ello. Imagínate a ti mismo lográndolo y cómo lo quieres lograr.
La segunda gran pregunta que debemos hacernos es la siguiente: ¿Qué es lo que necesito saber? abre tu abanico de posibilidades a raíz de esta pregunta y si no encuentras la respuesta pregúntate quién lo puede saber.
2. Saber abandonar: Desde pequeños se nos inculca que nunca tiremos la toalla. Estoy de acuerdo. La base del éxito es la perseverancia sin lugar a dudas. Sin embargo… permanezcamos listos, un buen estratega hace sacrificios. No se trata de tirar por la borda todo un proyecto sino analizar todas las partes del mismo y decidir qué cosas valen la pena y qué no. ¿Podemos llegar al mismo resultado eliminando partes innecesarias?
3. Haz números: Tiempo, dinero, energías. Esos son tus tres combustibles primarios. Un proyecto que se alarga en el tiempo te consumirá y tendrás que valorar si dicho combustible alcanza el valor de tu proyecto. Vuelve al punto 2 y piensa en cómo puedes optimizar tus recursos.
4. Se táctico: Separa tu estrategia en 4 grandes bloques. Inversión de tiempo, estrategias, locuras y movimientos ganadores. Visualiza cómo vas a realizar tus movimientos que te llevarán a tu visión del éxito y persíguelos siempre.
Y recuerda, siempre que des un paso vuelve a replantearte tu siguiente movimiento desde el punto 1.
Foto: Four Leaf Clover 068 por cygnus921. (CC BY 2.0)
