
Por Israel Pastor Sánchez
Después de leer que la ocupación hotelera ha aumentado en 2011, que los beneficios de múltiples cadenas nacionales e internacionales han aumentado y que ha sido el sector que más beneficiado ha salido en España me pregunto si este sector está en crisis, ya que también hay hoteles que cierran, otros que se venden y otros que están en suspensión de pago. La bonanza económica en los hoteles en gran parte se ha debido a que la primavera árabe ha cambiado el destino de millones de turistas por la incertidumbre de su seguridad, y esto se ha reflejado en un aumento de los destinos de sol y playa como las islas o destinos tradicionales, pero esto es pan para hoy y hambre para mañana.
Por otro lado están los hoteles que han apostado e invertido en ser emprendedores, innovar, inventar y adaptarse al cliente, junto a una buena formación a sus empleados ya que son los que en la mayor parte de los casos hacen que el cliente vuelva. Estos hoteles son los que continuarán al alza en el futuro en un clima de incertidumbre ya que el cliente ya no mira tanto las estrellas del hotel sino lo que ofrecen.
Las estrellas de un hotel se deben a medidas entre un punto y otro, si tiene más de un ascensor o si ofrece gimnasio…Yo me pregunto si esto es realmente lo que buscamos y en mi opinión es no. Lo que nosotros buscamos es la experiencia de pasar un fin de semana como nunca, de sentirnos tratados como en casa y que nuestra habitación parezca que la estrenamos nosotros.
Como dice Kike Sarasola, fundador de Room Mate hoteles para que un hotel tenga éxito necesita las 5D: Dormir bien, una buena Ducha, un buen Desayuno, Diseño y Divertido.
El cliente se tiene que cuidar y nunca puede faltar una sonrisa, por ello es muy importante tener al cliente interno (empleado) en constante motivación y en una atmósfera de trabajo óptima.
En mi opinión muchos hoteles fracasan por falta de formación de sus empleados en todo el organigrama y en especial los de arriba teniendo la mentalidad de que los clientes ya vendrán y que invertir en el hotel y en formación es gastar dinero. Esto hace que un hotel no se adapte y por lo tanto muera.