Siempre estamos hablando de lo bueno, magnífico, reconfortante y mil adjetivos positivos más que conlleva el emprender. Hoy me gustaría tratar al menos un punto negativo, aquel que aparece con la falta de liquidez.
En multitud de conferencias (las cuales están muy de moda, aquí se saca dinero de todas partes) habréis oído al ponente de turno decir con total rotundidad “hay que arriesgarse”.
En primer lugar debo decir que yo también lo diría, pero hoy hablamos del momento que algunos viven como el peor de sus vidas, el del golpe tras arriesgarse como le dijeron.
¿Qué opciones tiene uno cuando no tiene otra que cerrar su proyecto?
La primera seguramente sea una que está muy de moda seas emprendedor o no, que no es otra que volver a casa de tus padres.
Buscar trabajo, ¿dejar de emprender?
Intentarlo una vez más, sin recursos o sacándolos de nuevo.
Si además vives en España seguro que te vas a enfrentar a un problema muy serio, y ya no hablo del económico, me refiero al social. Vas a tener a todos encima tuya para decir la típica frase “ya te lo dije”.
Con esta entrada solo quiero recordar a todo el mundo que arriesgar está bien, pero ser consciente del peligro es ser responsable.
Foto: Cara o cruz de davidquiros. (CC BY-NC-ND 2.0)
