Pensar qué tipo de forma jurídica básica vamos a constituir es un asunto muy importante para nuestro futuro, y a la vez un tema peliagudo con muchos matices que merece la pena comprender bien. Siempre nos sorprenderemos averiguando la cantidad y conceptos que aparecen por los que tenemos que pagar, o a mí al menos me ha pasado así.
Existen muchos tipos de formas jurídicas básicas, es decir, existen muchas formas legales de tener el derecho a realizar una actividad económica. Podemos destacar entre ellas tres. La primera es la sociedad anónima y es la primera que vamos a descartar. El capital social o el dinero mínimo que tenemos que poner en el banco para crearla es de 60.000€. Si estas en posición de realizar esta inversión, valdrá la pena que contrates a un experto para gestionar el proceso. Si este no es tu caso, o simplemente lees por curiosidad, puedes seguir leyendo.
Las otras dos básicas son ser autónomo o montar una sociedad limitada. Aunque existen muchas variantes y otros tipos, como la coperativa, vamos a analizar los dos pilares básicos en este artículo. Lo curioso de este asunto es que tienes que prestar atención al tipo de persona que te esté explicando cómo funciona el tema: sin quererlo, muchas veces, la forma de pensar de esta persona o su experiencia le va a hacer mostrarte alguna de ellas como más ventajosa.
¿En que se diferencian? Veámoslo en un breve resumen, que muy lejos de ser una perspectiva completa, ofrezca un pantallazo de a qué nos estamos metiendo cuando escogemos una de estas formas.
Autónomo:
- Una única persona.
- Capital social inicial y costes de constitución: 0€
- Impuestos: 250-300€ al mes según el tipo de persona.
- IRPF del 25-45% de los beneficios. Es decir, tras realizar los pagos de todo tipo, el beneficio que nos ha quedado a lo largo de un año. El porcentaje se incrementa en función de tus beneficios.
- La responsabilidad es sobre la persona física. Es decir, si entras en una deuda, todo lo que esté a tu nombre puede ser utilizado como respuesta a la deuda.
Sociedad Limitada:
- Mínimo 3 socios.
- Capital social inicial, mínimo 3000€, costes de constitución 900€ (aunque ahora está disminuyendo).
- Impuestos: en la S.L. debe haber al menos un autónomo, por lo tanto los 250-300€ también se contabilizan. Esta persona es la que suele realizar la tarea de administrador de la sociedad.
- IRPF fijo del 25%.
- La responsabilidad se limita al capital inicial. Es decir, si acumulas deudas, se pagarán de esa inversión inicial, pero no de tus bienes.
Ante esta perspectiva vemos que la sociedad limitada tiene una serie de ventajas interesantes: IRPF es fijo, y la responsabilidad se limita a la inversión inicial. Por otro lado, hace falta tener más socios y una inversión inicial importante que tal vez podamos conseguir, o tal vez no.
Hay que comentar que ambas modalidades tienen forma según el número de personas: en la sociedad limitada si solo somos una persona podemos constituir una sociedad limitada unipersonal. Mientras que si somos más de una persona, siendo todos autónomos, podemos crear una comunidad de bienes. La desventaja del régimen autónomo es que todos ellos deben pagar el impuesto mensual y que el IRPF es mayor, aunque por otro lado no necesitamos una inversión inicial para poder ponernos en marcha, y es mucho más fácil de gestionar que la S.L.
¿Cual es mi conclusión? En nuestro caso, que somos dos personas, nos ha resultado interesante la idea de comunidad de bienes, y suele ser normalmente el paso que siguen las personas de calle que quieren comenzar un negocio: se registran en primer lugar como autónomos (si quieres ser S.L. y estás solo necesitas serlo al final), y disfruta de sus ventajas hasta que ha ganado lo suficiente como para pasar al siguiente eslabón de la cadena. Si es este vuestro caso, pero sois más de una persona, preguntar acerca de la comunidad de bienes, que es exactamente lo mismo que un autónomo salvo por un contrato interno y privado que hacéis vosotros.
He intentado explicar en pocas palabras un asunto tal vez demasiado complejo, pero espero que sirva de ayuda o pista para ponerte en marcha a investigar. Todos los datos son recogidos de la presentación de Jovempa en el centro de Empredendores de Alicante, que tras lo bien que lo han explicado, si eres de la zona, es un buen lugar por el que comenzar a preguntar.
