
Networking es una de esas palabrejas nuevas que he aprendido durante los seis últimos meses, una palabreja interesante y que en mi corta experiencia ha cobrado una importancia especial. Os pongo en situación, informático de último curso, a punto de meterse en el proyecto de final de carrera, proyecto que puede ser algo interesante, que con los años recuerdes con cariño, o ser una oportunidad importante que te abra puertas de cara al futuro (ojo a la palabra oportunidad). Para aprovechar esta oportunidad hace falta tener una buena idea para desarrollar, esta es tal vez la parte más difícil, pero una vez que la tienes, como es mi caso, y crees completamente en ella, es cuando uno se plantea. ¿Podré conseguir llevarla a cabo yo solo? ¿cómo voy a conseguir que una empresa o un inversor me valore lo suficiente como para escucharla? ¿cómo adquiero los conocimientos que me hacen falta? Muchas dudas y caminos por abrir. Y una forma de abrir caminos es precisamente el Networking.
Regresemos al tema del post: ¿qué es Networking? Antiguamente entraba a trabajar en la fábrica del empresario del pueblo el primo del empresario, y el amigo del primo, mientras que todos los demás se quedaban en la cuneta por falta de “enchufe”, o dicho de una manera más elegante, “contactos”. Los contactos en cualquier ámbito siempre son importantes, siempre te aportan información valiosa y te abren nuevas e interesantes puertas. Según la definición “net” significa red, y “working” trabajo, networking no es más que crear tu propia red de trabajo, de contactos. (Como el poli fanfarrón de la serie de turno, que mueve varios hilos y consigue la ubicación del malo).
¿Pero cómo puede alguien como yo, que en mi caso es un informático atado a la silla durante los 4 años de estudios que lleva, comenzar a construir su propia red de contactos? Lo más importante es algo que ya he comentado, creer realmente en tu idea, si tu no crees en ella, difícilmente vas a conseguir que otras personas siquiera se interesen. Además, ser capaces de detectar oportunidades, y de sacar provecho a estas oportunidades. Dicho en otras palabras, ya no puedes quedarte tumbado en tu sofá cavilando sobre tu idea, hay que moverse y hacerlo constantemente, salir de nuestra zona de confort y lanzarse al vacío… algo similar a dejar tu grupo de amigos en pos de la chica de la barra a la que has echado el ojo.
Es sabio aquel que dijo comenzar por el principio. Los contactos más interesantes que puedas tener son tus amigos, porque te conocen, porque te tienen estima, y porque les importas tú más que tu idea. A la hora de hacer contactos para sacar un proyecto adelante hay que saber vender y enamorar con tu proyecto, pero nunca debes de olvidar que eres tú realmente quien se va a beneficiar de estos contactos, los proyectos van y vienen pero tú estarás ahí para “siempre”… Por eso los amigos son importantes. Piensa que ellos tienen áreas de conocimiento diferentes, amigos diferentes, y en fin, vivir mundos diferentes que nunca sabes de que manera pueden repercutir en tu idea o en ti mismo.
Esto me despierta una pregunta. ¿Qué es un contacto? A mi manera de entenderlo un contacto es alguien que en un momento concreto de su vida puede hacer saltar una chispa en su mente y decir “¡anda!, esto era como lo que me comentó, o se parece a lo que me dijo, tal vez le interese”. En la sociedad de la información en la que vivimos es importante evitar que se nos escape algo, y en ese sentido puede ser de gran ayuda.
Una vez que tus amigos ya estén hartos de escuchar la misma cantinela, la historia de como te convertirás un día en famoso o rico, es un indicio de que ya te debes de haber movido bastante, así que si a estas alturas no lo hiciste ¡ponte en marcha!
Terminamos aquí la primera parte del post, para no alargarlo demasiado al lector. ¡Estad atentos a la segunda parte cuando salga para continuar leyendo!
Abel Bordonado