Con la entrada de ayer veíamos algunos problemas a la hora de estimar tareas, hoy apunto algunos trucos para intentar paliar esos problemas. De antemano te pido que me ayudes a hacer la lista más grande.
– Doblar la estimación:
El sencillo truco de “por si acaso… le añado más tiempo”, no es nada descabellado, quizás una tarea que te lleva un par de horas te ocupe mucho más tiempo con el menor imprevisto. También es perfecta para estimar tareas que nunca has realizado, las cuales puede que a priori veas como sencillas y después en la práctica se demuestre lo contrario.
– Asignar una tarea de imprevistos:
No se trata de añadir una tarea propiamente dicha, más bien el truco es añadir X horas libres, las cuales serán consumidas seguramente por la mala estimación en el resto de tareas. La podríamos llamar también la técnica del colchón.
– Preparativos:
A la hora de estimar lo normal es pensar en cuanto tardaríamos en realizar la tarea correspondiente, sin embargo no caemos en cuanto tiempo vamos a tardar en prepararlo todo, quizás nos lleve cinco minutos, o tal vez veinte. Si cada tarea nos lleva un tiempo de preparación puede que sumen al final un tiempo para nada despreciable, tenlo en cuenta de antemano.
Es tu turno, ¿cual es tu truco?
Foto: micro notes por kerryj.com. (CC BY-NC 2.0)
