Cuando uno se organiza suele dividir el trabajo en distintas tareas, ya sean estas grandes o pequeñas, de un tipo u otro. De hecho uno suele poner fechas a esas tareas, algunos atribuyen horas, objetivos o similares a las mismas.
Aquí empiezan los problemas, resulta que estimar una tarea no es para nada fácil. Podemos encontrarnos con los siguientes puntos a la hora de la verdad:
– La tarea depende de varias personas.
– Un objeto imprescindible no aparece o no está disponible.
– Has estimado la tarea de manera optimista.
– Ha surgido algún imprevisto.
Estas son solo algunas de las cosas que suelen pasar, seguro que a ti te han pasado mil millones de imprevistos mientras realizabas una tarea.
¿Qué podemos hacer para mejorar nuestra forma de estimar tareas?
Sin lugar a dudas no hay fórmulas mágicas, al fin y al cabo siempre van a aparecer imprevistos.
Pese a no haber magia hay trucos y técnicas, mañana en Demprendedores.
Foto: work-todo-list-july-6 por purpleslog. (CC BY 2.0)
