
Por Israel Pastor Sánchez
Hace no tanto terminaron las vacaciones de Navidad, esa época donde la ilusión, la magia, el espíritu navideño y los compromisos familiares se entremezclan con el “ahora que son vacaciones aprovecharé para adelantar todo lo que no me dio tiempo”. Entre una cosa y otra, y para permitir a todos los miembros disfrutar de sus vacaciones, acabamos teniendo el buen juicio para aplazarlo a después de las vacaciones.
Y eso ya ha llegado. Nosotros hemos dejado atrás un otoño de cursos de formación, de conferencias, de grandes personas que nos han escuchado y poco a poco nos han guiado a tener las cosas más claras. Ahora que sabemos qué queremos y cómo lo queremos, es el momento de dejar de soñar en un futuro y ponerse en marcha. Pero para ello necesitamos un plan de acción.
Muchos habréis oído hablar del plan de empresa, en el que te planteas una visión de qué eres, qué quieres y cómo, y tu evolución económica a lo largo de un importante periodo de tiempo. El plan de empresa pretende ser un plan de acción a largo plazo, una guía que se va ajustando a la realidad conforme avanzas a navegar, y permite saber cuán diferente es hacia dónde te diriges del lugar al que has llegado. Podemos acudir a diversas instituciones, e incluso en nuestros ayuntamientos, para conseguir una guía para nuestro plan de empresa.
Pero hablar del plan de empresa también nos recuerda en meternos una semana entre papeleo y apañarse con datos que es posible que hasta ahora no hayas tocado. Por eso, en MoreThanGamers, tras una reunión en los sillones de la biblioteca de la universidad (en fin de semana es difícil buscar sitio para reunirse), hemos planteado un plan de acción. Unos objetivos a muy corto plazo: ¿cómo crear un prototipo rápido? ¿cómo conseguir la estructura necesaria para salir? ¿dónde queremos estar a final de mes?
Todo comienzo necesita una inversión inicial. Pero si tu idea se desarrolla en el mundo de internet, no será la misma para quien quiere montar un restaurante. La inversión que en MoreThanGamers hemos realizado ha consistido en la compra de un servidor al año por 30€, algo pequeño para poder comenzar a probar y lo que es más importante, algo que nosotros nos podemos permitir. Aunque crear un portal (a nuestro gusto) emplee algo de tiempo, lo importante es tener cuanto antes algo que se pueda mostrar:
Entre nuestros siguientes pasos está crear un vídeo explicativo, el prototipo, el plan de empresa, y hablar con personas que nos puedan ayudar en esta tarea.
¿Cuáles son los tuyos?