En la primera parte de este post hablamos sobre la importancia de la idea y el equipo para emprender un proyecto, otras variables fundamentales a tener en cuenta son…
TERCERO: PLAN DE EMPRESA
Ha llegado la hora de plasmar la idea en papel de una forma sintetizada pero sin dejar cabos sueltos, dejando claro los objetivos que quieres alcanzar y cómo quieres lograrlo (es decir, la estrategia que utilizarás).
Para mí el plan de empresa es la herramienta más potente de autoanálisis de nuestro negocio ya que le permite al emprendedor que lo elabora, darse cuenta de los riesgos y las oportunidades que el nuevo negocio plantea.
Quizás pienses que un plan de empresa necesita ser muy largo y complejo. De hecho, es todo lo contrario: entre más simple, mejor (eso sí, tiene que ser convincente y eficaz). La extensión ideal sería de unas 40 hojas ya que un documento muy largo puede asustar de entrada a un posible inversor.
Todo plan de empresa debería incluir un resumen ejecutivo para poder describir en pocas palabras (máximo 3 folios) el producto o servicio, el mercado, la empresa, los factores de éxito, resultados esperados, necesidades de financiación… ya que éste es un breve análisis de los aspectos más importantes del proyecto. Lo que queremos conseguir con este resumen ejecutivo es captar la atención del lector y motivarlo a aprender más acerca del proyecto.
CUARTO: EN BUSCA DE FINANCIACIÓN
Yo sé que este es uno de los temas donde los emprendedores ven la principal restricción pero si has seguido bien los pasos no te preocupes por esto porque estoy segura de que lo conseguirás. Si no tienes los recursos necesarios para poder poner en marcha tu idea tendrás que:
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Presentarte a todos los concursos: En la actualidad existen muchos concursos locales, nacionales e internacionales de planes de negocios o ideas. Esta puede ser una buena fuente para las primeras etapas ya que se puede obtener visibilidad y algo de recursos. En el caso de que no ganes algún concurso no te desanimes y pienses que tu proyecto no es igual de bueno que otro. ¿Has pensado en la publicidad gratuita que puedes tener tanto si ganas como si no?
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Haz networking: Con esto conseguirás no solo ampliar contactos, también recibir ayuda, información y beneficios complementarios de otras empresas, proveedores y clientes… Es muy importante que asistas a todos los eventos que se hagan en tu ciudad, provincia, universidad… A parte de aprender algo nuevo podrás conocer a mucha gente. Algo que recomiendo muchísimo es que prepares un buen elevator pitch y presentar tu idea en un minuto. Ya sabes, déjales con la miel en los labios para que tengan mucho más interés en conocer tu idea.
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Busca inversores privados: Si a través del networking has conocido a algún inversor… ¡no lo dejes escapar! Quizás te preocupe que contar tu idea a otra persona puede ponerla en peligro pero piensa que sin toda esa información que hemos obtenido machacando la idea en nuestro plan de empresa nadie podrá “robárnosla”. Saber vender la idea, saber posicionarte en el mercado y saber dirigir la empresa, por ejemplo, son aspectos mucho más importantes que la propia idea.
Recuerda también que muchas veces los inversores terminan invirtiendo en la persona o equipo, por lo que tendrás que convencer a los inversores de que eres una persona en la cual vale la pena invertir.
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Buscar subvenciones públicas: Aunque no es de mis favoritas (por cómo está el tema en la actualidad) nunca está de más intentarlo. Lo primero que piensa la persona que quiere poner en marcha un proyecto es en las ayudas de la administración. Una empresa que pretenda subsistir de ayudas y subvenciones tienen los días contados. Si esperas a recibirlas lo único que conseguirás es esperar a que lleguen dejando de lado la tarea fundamental por la que empezaste, tu idea.
QUINTO: PONERLO EN MARCHA
Si has hecho ya todos los pasos, el último es ponerlo en marcha. Como ya sabes, un buen emprendedor necesita tener una alta capacidad de ejecución, no tener miedo al fracaso, priorizar objetivo, motivar a los terceros, establecer planes de corto y de largo plazo y que todo esto funcione en forma correcta.
Nosotros hemos tenido éxito con estos pasos ¿por qué tú no? ¡Lánzate a emprender!


