En el actual contexto en el que está tan de moda la palabra emprendedor, debemos preguntarnos cuáles son los motivos que deberían llevarnos a acometer semejante empresa. Estoy seguro de que muchas personas se meterán en este mundillo arrastradas por la nueva moda entre los medios de comunicación sin antes haberse planteado si realmente lo que quieren es emprender.
No puedes meterte a emprender únicamente porque sea una nueva tendencia, porque estás cansado de obedecer a tu jefe, porque quieres tener independencia horaria, porque quieres ser el nuevo Bill Gates o por cualquier otra razón similar. Todos estos motivos pueden estar presentes, pero no deberían ser tu motivación principal. Si esas son tus pretensiones más importantes, seguramente estás destinado al fracaso.
Hay que dejar claro desde un primer momento que todos aquellos que han triunfado siendo emprendedores coinciden en al menos una cosa: emprender dista bastante de ser el camino fácil. Para poder emprender, tiene que nacer algo dentro de nosotros. Una suerte de reivindicación que nos obliga a alejarnos de lo tradicional, de lo fácil, de lo insípido.
Pero todo esto resulta bastante obvio, ¿verdad? Así que tanto si eres emprendedor y necesitas recordar por qué tomaste esta decisión, como si no lo eres y estás pensando en serlo, aquí tienes una lista de motivos para emprender:
· Has detectado un nicho de mercado a ser explotado. Recuerda que hay trenes que no pasan por segunda vez.
· Crees que puedes hacer cosas ya existentes de manera diferente y mejor.
· Tienes talento pero los que te mandan son una lacra para él. Necesitas hacer las cosas por tu cuenta para explotar al máximo tu valía.
· Consideras que los estudios que estás recibiendo son anacrónicos, insuficientes, aburridos y suponen una pérdida de tiempo. Esto tampoco quiere decir que los estudios no sean importantes, si quieres emprender vas a tener que aprender muchísimas cosas antes de triunfar.
· Tienes una o varias ideas que crees que pueden convertirse en negocio fructífero. Muchas de las ideas acaban fracasando, pero si no lo intentas, no ganas.
· Estás cansado de un trabajo aburrido que no te despierta ningún interés. Emprender implicará una nueva forma de vida llena de aventuras y riesgos.
· Estás cobrando una miseria y te sientes explotado. El potencial de ganancia del emprendedor puede llegar a ser enormemente grande, aunque nunca hay que olvidar que también puedes acabar en la ruina.
· Deseas aprender cosas que no se enseñan en ninguna escuela ni universidad. Emprender es un método de aprendizaje único e incomparable.
· No sientes pasión alguna por la labor que estás desempañando. Si emprendes, podrás trabajar sobre algo que sentirás como tuyo y te llenará como ninguna otra cosa.
Foto: Montée à Tête Blanche (Brigitte Djajasasmita) / CC BY-NC-ND 2.0
